Por: Redacción/Plural
Ciudad de México, a 13 de febrero.-En la misa que celebró en el Santuario del Tepeyac, el Papa Francisco regaló una diadema a la Virgen de Guadalupe y rezó ante la imagen de la tilma en el camarín.
Antes de la bendición final de la eucaristía, el pontífice escuchó unas palabras de saludo del cardenal Norberto Rivera Carrera y después pronunció una oración especial.
“Bendito eres, Señor, Dios del cielo y de la tierra, que con tu misericordia y justicia dispersas a los soberbios y enalteces a los humildes; de este admirable designio de tu providencia nos has dejado un ejemplo sublime en el verbo encarnado y en su Virgen Madre”.

